jueves, 18 de noviembre de 2010

Los códecs de distribución de video bajo el estándar HTML5 y sus implicaciones sobre la neutralidad y libertad de expresión en la web

Como se ha discutido en clase, con el advenimiento de tecnologías que facilitan el intercambio de todo tipo de contenidos en la web hemos pasado de ser solo consumidores a ser participantes proactivos en el proceso de creación y difusión de información. Uno de los principales medios de comunicación que se ha visto influido por el desarrollo de la web 2.0 es el video. Para motivos de este ensayo se discutirá, en el lenguaje más sencillo posible en qué consisten las tecnologías de reproducción de video en la web y qué implicaciones tiene para usuarios y casas productoras y estudios de cine y televisión el tipo de tecnología que prevalezca para facilitar su creación y consumo.

Definición de terminología
Para que la difusión de video en la web sea posible se han desarrollado desde mediados de la década de 1990 conjuntos de instrucciones, o algoritmos, que permitieran preparar (codificar) o reproducir (decodificar) video en una manera que no consumiesen un gran ancho de banda de la web (o sea, lo más comprimidos posible) y que pudiesen ser vistos en la mayor cantidad posible de equipos electrónicos, como lo son computadores de escritorio y portátiles, reproductores MP3 y teléfonos inteligentes. Estas instrucciones se conocen como códecs. Estas instrucciones o códecs se almacenan dentro de contenedores, o formato de archivo en el que se contiene junto al códec la información propia del contenido a ser reproducido y su respectiva pista de audio y, de así permitirlo el formato del contenedor, los subtítulos del contenido a reproducirse y los metadatos del mismo (fecha de creación, autores e instrucciones para el reproductor sobre cómo manejar y sincronizar cada una de las partes). Para la fácil comprensión de los términos se incluye un pequeño diagrama.

La aplicación que reproducirá el video debe tener entre sus atributos la capacidad de entender las instrucciones en las que está codificado el video, de lo contrario, no podrá codificarlo o reproducirlo. Estos sets de algoritmos y sus respectivos contenedores están en su mayoría patentados alrededor del mundo y son desarrollados por grupos y consorcios de empresas de manera privada o junto a gobiernos motivados por los grandes ingresos por concepto de regalías que pudieran obtener de su uso por parte de terceros. Existen múltiples tipos de códecs y contenedores; muchos de ellos están explicados de manera sencilla, para quienes interesen conocer más sobre este aspecto del tema en discusión, bajo este enlace.

Para motivos de esta tarea se dará proridad a dos combinaciones de estos, la del contenedor MPEG-4 y el códec de video H.264 y de audio AAC creados por el Motion Picture Experts Group (MPEG) y cuyo propulsor más visible en la web es Apple, Inc. y la del contenedor Matroska y los códecs de video VP8 y de audio Vorbis (conocidos como WebM) cuyos propulsores más visibles en la web son Google, Inc.Opera Software y la Fundación Mozilla, entre otras organizaciones de defensa del software libre y gratuito (lo que se conoce en inglés como “Free and Open Source Software” o FOSS). Estos contenedores y códecs pueden estar o no desarrollados por diversas entidades con fines comunes que facilitan la interacción de sus tecnologías, y su uso y difusión depende, en la absoluta mayoría de los casos de hasta qué punto los dueños de sus patentes los regulen. Los videos disponibles en YouTube, el sitio web con contenidos de este tipo más visitado en el mundo están codificados en su mayoría bajo H.264/AAC bajo el contenedor de formato Flash Video (FLV) de la compañía Adobe. Según el sitio de ayuda sobre cómo colocar contenidos en YouTube los usuarios pueden subir contenidos en el formato que gusten pero serán siempre convertidos a FLV. Google comenzó recientemente en modo de prueba un servicio de videos en YouTube en los formatos H.264/AAC bajo el contenedor MPEG-4 y WebM de forma directa y sin que el navegador web compatible con estos códecs usen el plugin Flash. ¿En qué se distingue esta manera de ver video en la web de la forma en que lo hacemos hoy? ¿Porqué conocer estos datos es relevante para nosotros como usuarios y creadores de contenidos? La explicación en la siguiente parte de este ensayo.

Intereses corporativos versus libertad de uso y expresión

Nos ha sucedido a todos en más de una ocasión que para reproducir un video que descargamos de la web debemos descargar de manera separada una aplicación que convierta los algoritmos del mismo en un nuevo formato que nuestra computadora, reproductor MP3 o teléfono inteligente pueda reproducir. Con el advenimiento de la especificación de desarrollo de páginas web HTML5, desarrollada por el World Wide Web Consortium (W3C) se propone dotar a los desarrolladores de páginas web herramientas que les permitan integrar al código fuente de las mismas video y audio de manera directa sin requerir el uso de plugins como Flash y Silverlight de Microsoft. Según Herman (2010) los usuarios de Internet muy pronto podrían tener la oportunidad de disfrutar de contenidos multimedios sin tener que usar “plugins inestables, propietarios y altos consumidores de recursos de hardware”. La tecnología Flash es completamente dependiente de Adobe, no es abierta y no es sino hasta hace muy poco que está disponible para una plataforma móvil, Android, y según Whitman (2010), la experiencia y el desempeño no es uniforme. El problema, sin embargo es que la mayoría de las tecnologías que están relacionadas con la creación y difusión de video digital están patentadas por el MPEG, el cual licencia el códec H.264 bajo términos que, como explica Shankland (2010), aunque actualmente son completamente gratuitos para usuarios regulares de Internet y ciertos tipos de productores de contenidos no son del todo claros y están especificados en un lenguaje que se presta a mucha interpretación.

Debido, según Schonfeld (2010) a la "poca claridad" de los términos de la licencia de uso del códec H.264 la Fundación Mozilla y Opera Software, desarrolladores de los navegadores web Firefox y Opera respectivamente se han manifestado por separado en contra del uso del códec y no brindan soporte para el mismo de manera oficial, uniéndose a Google en el soporte del contenedor WebM, compuesto de códecs gratuitos; los desarrolladores de Firefox, entre ellos O’Callahan (2010) señalan que su negativa a dar soporte a H.264 se debe a cuestiones de principios respecto al software libre y la posibilidad de sufrir cobros por uso de patentes en el futuro ante un cambio de términos de uso y los de Opera, entre ellos Haavard (2010) por entender que los costos de la licencia son leoninos y amenaza la libertad de crear y distribuir contenidos en la web.

Según Moochman (2010) la situación de la licencia del códec H.264 pone en una posición ambivalente al W3C ya que, si bien una de sus metas es “hacer la web disponible a todos, independientemente del hardware, software, infraestructura, idioma, cultura, localización o condición física o mental” el no exigir que de alguna manera el acceso a las tecnologías sea gratuito afecta severamente la posibilidad de que esa visión se realice; debido a esto Moochman sugiere que el W3C remueva el códec H.264 de entre los recomendados para distribuir video en la web. Las compañías creadoras de aplicaciones de producción de multimedios, las empresas dueñas de las patentes relacionadas con el códec y los grandes estudios de producción de películas y series televisivas han ejercido influencia de manera para que H.264 sea el principal formato para video en la web.

Según Schwartz (2010) el hecho de que los productos que hoy día proveen medios para crear contenidos para la web usando el formato H.264 como Final Cut Studio de Apple, Inc. especifiquen en su licencia de uso que todo contenido hecho en la aplicación debe ser para uso personal y no-comercial limita seriamente la posibilidad de usuarios comunes de Internet, artistas, músicos y productores independientes de vivir del producto de su creatividad, y algo que eventualmente afectará seriamente qué y cómo se distribuirá programación televisiva en la web, ya que este formato ya se usa para transmitir televisión via Internet. Loli-Queru (2010) hace hincapié en que no sólo las aplicaciones profesionales para producir contenidos multimedios sino que buena parte de las cámaras de video digital producidas en la actualidad tienen soporte de grabación usando sólo el códec H.264, algo que limita seriamente las opciones de aquéllos que quieran usar los pocos formatos alternativos que existen –y la existencia de esos formatos, salvo WebM están en peligro debido a la gran posibilidad de que existan violaciones al grupo de patentes del MPEG y ellos decidan actuar en contra de sus realizadores. Cabe destacar que, segun Holwerda (2010) la licencia para uso personal no-comercial del códec H.264 no era permanente y se renovaba cada cinco años y no es sino hasta el lanzamiento por parte de Google de WebM que flexibilizaron sus términos de uso de manera muy mínima.

Según Herman (2010), muchas de las ideas tras la uniformización del formato de distribución de videos en la web representan la realización de un ideal laudable, sin embargo, en la práctica, los pasos a seguir no sólo serán determinados por los desarrolladores de sitios web sino por las compañías que contratan y pagan los servicios de esos desarrolladores. El hecho de que Apple, que domina buena parte del mercado de teléfonos inteligentes tenga H.264 como códec principal para los contenidos multimedios en sus dispositivos móviles y que WebM no ofrezca grandes ventajas en calidad de imagen y sonido sobre H.264 y no tenga suficiente optimización como para funcionar sin problemas en computadoras y equipos móviles en su primera etapa (Google mismo lo reconoce) no augura del todo buenas noticias para quienes entendemos que el Internet debe ser completamente neutral, con alternativas que faciliten que la Internet siga brindando para todos, en todas partes del mundo la posibilidad de expresar ideas, emociones y conocimiento. H.264 es, por ahora, gratuito para crear video siempre que sea para uso personal no-comercial, pero no existe certeza de si esos términos cambien en un futuro, y el MPEG no descarta esa posibilidad (más información bajo estos enlaces).

Loli-Queru hace observaciones que tienen mucha pertinencia, y con las que quisiera concluir este ensayo: “[el MPEG] ha creado términos de uso tan amplios [del códec H.264], con tanto control de toda la cadena de producción (desde la grabación hasta la distribución) que podrían afectar legalmente a toda la población de los Estados Unidos y la Unión Europea, y más allá […] si el MPEG abusa de sus patentes entonces cada vez menos personas querrán generar contenidos relevantes para compartir con los demás […] si sólo las grandes corporaciones tienen la capacidad de producir y distribuir contenidos terminaríamos siendo, como dice el fundador de Creative Commons Larry Lessig una sociedad sólo-consumidora de contenidos" (a READ-ONLY CULTURE). ¿En qué posición quedaríamos los profesionales de la información ante una situación como esa?

ACTUALIZACIÓN
El formato WebM, de Google cuenta con el soporte de varios manufactureros de hardware y el 80% de los videos disponibles en el portal YouTube ya están disponibles en el mismo. Esto representa una mayor posibilidad de que el formato tenga éxito en ser una alternativa gratuita de reproducción de videos en la web. (Enlace)


Referencias

Haavard. (2010, 4 febrero). H.264 is royalty-free for Web use through 2015, but still not a good idea. MyOpera blogs. Recuperado de: http://my.opera.com/haavard/blog/2010/02/04/h264-trickery

Herman, J. (2010, 3 febrero). Giz Explains: Why HTML5 Isn't Going to Save the Internet. Gizmodo. Recuperado de: http://gizmodo.com/5461711/giz-explains-why-html5-isnt-going-to-save-the-internet

Holwerda, T. (2010, 26 agosto). MPEG-LA Makes Free Internet Video Royalty Free Perpetually. OSNews.com Recuperado de: http://www.osnews.com/story/23735/MPEG-LA_Makes_Free_Internet_Video_Royalty_Free_Perpetually

Loli-Queru, E. (2010, 1 mayo). Why Our Civilization's Video Art and Culture is Threatened by the MPEG-LA. OSNews.com Recuperado de: http://www.osnews.com/story/23236/Why_Our_Civilization_s_Video_Art_and_Culture_is_Threatened_by_the_MPEG-LA

Moochman. (2010, 10 mayo). The H.264 Debacle: We're Complaining to the Wrong People. OSNews.com Recuperado de: http://www.osnews.com/story/23273/The_H_264_Debacle_We_re_Complaining_to_the_Wrong_People

O'Callahan, R. (2010, 23 enero). Video, Freedom And Mozilla. mozillazine.org Weblogs. Recuperado de: http://weblogs.mozillazine.org/roc/archives/2010/01/video_freedom_a.html

Patel, N. (2010, 4 mayo). Know Your Rights: H.264, patent licensing, and you. Engadget. Recuperado de: http://www.engadget.com/2010/05/04/know-your-rights-h-264-patent-licensing-and-you/

Schonfeld, E. (2010, 19 mayo). Google, Mozilla, And Opera Take On H.264 With The WebM Project, A New Royalty-Free Video Codec. TechCrunch. Recuperado de: http://techcrunch.com/2010/05/19/webm-google-h-264/

Schwartz, B. (2010, 2 febrero). No, you can’t do that with H.264. Digital Diary of Ben Schwartz. Recuperado de: http://bemasc.net/wordpress/2010/02/02/no-you-cant-do-that-with-h264/

Shankland, S. (2010, 1 marzo). Is H.264 a legal minefield for video pros? cNet News Deep Tech Blog. Recuperado de: http://news.cnet.com/8301-30685_3-20000101-264.html

Whitman, R. (2010, 24 mayo). The Effect of Flash on Android's Web Browsing Experience. Recuperado de: http://www.tested.com/news/the-effect-of-flash-on-androids-web-browsing-experience/333/